Título: El
nido
Autor: Kenneth
Oppel
Título
original: The Nest
Editorial:
Gran Travesía, 2025
Encuadernación:
Rústica
ISBN:
9788494631535
Páginas: 200
Primero de todo: agradecer a Babelio y su Masa Crítica, además de a la editorial, el envío del ejemplar.
Para no perder costumbres, lo elegí sin saber mucho de él, siempre suelo escoger los libros de Masa Crítica que no son demasiado conocidos ni he visto reseñados veinte mil veces, leyendo sinopsis muy por encima para ir lo más a ciegas posible.
En esta
ocasión, tenemos una familia con tres críos pequeños, siendo el más mayor (Steven)
nuestro narrador; el bebé, por otro lado, tiene serios problemas de salud y
cada poco tiempo acaban en el hospital o con él ingresado, así que obviamente
los padres tienen ese punto de culpabilidad y frustración que les acompaña a lo
largo de la historia.
Por otro lado, las otras protagonistas y parte importante: las avispas. Steven no solo las tiene absoluto pánico, si no que además es alérgico.
La parte de fantasía viene en el momento en que Steven comienza a soñar con la reina de las avispas, que le cuenta que están fabricando un nuevo bebé, idéntico al que tienen, pero totalmente sano... en su nido, que además se encuentra prácticamente pegado a la ventana de la habitación del pequeño. ¿O quizá no sean sueños?
Salvando
mucho las distancias, es una lectura que me ha recordado un poco a Coraline y
Un monstruo viene a verme, tenemos una ambientación con toques siniestros muy
chulos y con momentos de tensión y ansiedad bastante conseguidos, con su
puntito de mal rollo con otro personaje que aparece poquito, pero se hace
notar.
Nos deja momentos muy interesantes con los niños y su canguro (que es una adolescente), donde se nota especialmente esa inestabilidad, con los padres totalmente absorbidos por el bebé y dejando de lado a los otros dos, sin querer, pero a su vez sin saber llevarlo de otra forma mejor.
Si bien el final se me ha hecho un poco atropellado, con ese desenlace tenso y onírico, en general es un libro que me ha gustado bastante. Ya el hecho de que el narrador sea un crío, me gana, es un recurso que suele gustarme mucho y me engancha fácil.
Un libro
que no he visto apenas y que ha sido una lectura súper entretenida, perfecta
para un par de tardes.
