Autor:
Jeff VanderMeer
Título
original: Annihilation
Editorial:
Destino, 2014
Encuadernación:
Rústica
ISBN: 9788423348091
Páginas:
240
Trilogía
Southern Reach 1
Tenía
ganas a esta trilogía por las reseñas que vi en su día en diferentes blogs, así
que me he puesto al lío con la primera parte.
Y es
que me pones una distopía y me tienes en el bolsillo oye.
Estamos
en un futuro, no se especifica en qué punto exactamente pero sí que hace
décadas ocurrió una catástrofe ambiental que ha hecho que la humanidad se
encuentre tal cual está. Nos situamos directamente en la exploración del Área
X, de la que no sabemos más que está completamente asalvajada en todos los
sentidos y con acceso restringido… salvo para Southern Reach, la agencia
estatal que está estudiándolo.
Sin
embargo, de momento sus resultados no son especialmente afirmativos, pues todos
los miembros de expediciones anteriores han tenido resultados de lo más
variado, pero todos ellos desoladores.
El
libro se centra en la expedición número doce, compuesta por cuatro mujeres:
bióloga, psicóloga, antropóloga y topógrafa; de ellas no sabemos más que lo
citado… y lo que nos va contando la que narra todo: la bióloga.
Además
de adentraros de cabeza en este safari de vegetación y rareza que vamos descubriendo
a la vez que el grupo, donde nos mezclamos de vez en cuando con los recuerdos y
pensamientos de nuestra narradora, gracias a la cual, si bien no resolvemos lo
que sucede, sí podemos ir haciendo nuestras cábalas e incluso ir atando algunos
cabos. Pocos cabos, la verdad sea dicha.
Una
novela de ciencia ficción diferente a lo que quizá estemos acostumbrados los
que leemos este género, pero que da bastante buen resultado, sobretodo teniendo
en cuenta que el final queda totalmente abierto y es inevitable esa necesidad
de continuar con la segunda parte. Bien jugado, VanderMeer.
Generalmente,
me mosquea mucho que una novela finiquite así (aún siendo saga o trilogía),
pero en este caso no me ha importado, ya que la ambientación opresiva está tan
bien conseguida que parece que estés ahí con las cuatro mujeres olisqueando
musgo. El rollito misterioso que envuelve toda la historia está super bien
llevado, la desconfianza que reina casi desde el principio, el no saber
absolutamente nada e ir descubriendo rarezas poco a poco, con la mosca tras la
oreja… me ha encantado.
Es una historia de
narración con altibajos, pues unas veces tenemos un ritmo tremendo y otras todo
lo contrario, con lo cortito que es, parece mentira. Pero sí es cierto que es
algo que no me ha molestado, la verdad es que se lee igualmente rápido y de vez
en cuando se agradece este tipo de cambios en las lecturas.
Ahora a por el
segundo.
