Autor:
K. M. Grant
Título original: How the hangman lost his heart
Editorial:
Alfaguara, 2010
Encuadernación:
Tapa blanda
ISBN: 9788420405407
Páginas:
255
Hoy,
reseña de un flechazo.
Y es
que una es muy de guiarse por las portadas, como en este caso, que me pareció
una monada.
Estamos
en Londres, en una época donde la aparición de un verdugo en una plaza para
ajusticiar a quien toque es todo un espectáculo y un gran acontecimiento, al
que asiste media ciudad. Pleno siglo XVIII.
Es en
uno de estos casos en los que da comienzo nuestra historia, pues el señor Dan,
uno de los verdugos con corte más limpio y perfeccionado, se encuentra en pleno
apogeo; el afortunado es un capitán (el tío Frank), un traidor cuya cabeza
quedará colgada y expuesta en el arco del Temple para que todo el mundo sepa lo
que fue.
Su
sobrina Alice no cree que se merezca ese fin… así que no se le ocurre otra cosa
que robar la cabeza en plena noche para llevársela a escondidas junto con el resto
del cuerpo.
Por
supuesto, la pillan.
Podemos
decir que es más bien la historia de una persecución, porque lo largo de un 80% del libro es realmente lo
que ocurre, aunque también se deja ver bastante la sociedad de entonces y sus
costumbres e incluso cobran cierta importancia en la historia.
Una
situación rocambolesca con momentos de tensión, personajes de todo tipo: soy
super fan de la abuela de Alice, qué señora más graciosa, me he reído mucho con
ella y me encantaba cada vez que aparecía en escena; hay incluso sitio para el
romance –de los de “a primera vista”-, pero no es protagonista como tal, aún
con triángulo amoroso y todo.
Realmente,
tengo que decir que es una lectura que no me ha desagradado, me ha resultado
bastante entretenida y amena, está bien escrita, fluida, con diálogos muy bien
llevados, toques de humor e ironía en los momentos justos, sin llegar a ser
parodia en ningún momento.
Pero
–sí, hay un pero- después de leerme más de la mitad del libro, diré que no
había pasado absolutamente nada… más de cien páginas contando una persecución
sin que pase nada más y sin entender por qué actúan determinados personajes
como lo hacen; quiero decir, no es nada lógico la forma en la que llegan al
meollo de la cuestión (fuera de si lo comparto o no y teniendo en cuenta que es
una historia de ficción y bla bla bla).
El
típico ejemplo de la bola de nieve, que cada vez va a más. Pues eso.
Una
lectura, como ya he comentado, entretenida.
Es un
libro perfecto para leer como respiro entre lecturas más densas o cuando nos
apetezca tramas más sencillas (si estuviésemos en verano diría eso de “libro
piscinero”). No llega a ser “libro ameba*”, porque no me ha parecido una
pérdida de tiempo y como lectura me ha gustado, pero lo dicho.
*Libro
ameba, términos de cosecha propia; es como yo llamo a los libros absurdos, de
estos de “me lo leo porque no me apetece centrarme en tramas que me den qué
pensar”, incluso los ves venir y aún así no te importa leerlos.
Hasta
aquí aclaración y reseña =)
