Título:
Carl el mazmorrero
Autor: Matt
Dinniman
Título
original: Dungeon Crawler Carl
Editorial:
Nova, 2025
Encuadernación:
Tapa blanda
ISBN:
9788410466135
Páginas:
464
Pues he caído. Más pronto de lo que pensaba, pero he caído.
Carl nos cuenta en primera persona cómo su vida (y la de todos) da un giro radical, con tirabuzón y doble mortal incluido.
Una buena
noche, se ve metido en una mazmorra con la gata de su ex novia, además se ve
convertido en un mazmorrero de los de toda la vida: tiene que ganar
experiencia, tanquear a saco para subir de nivel, hacerse con armas y atuendos
–casi siempre- ridículos, cargarse bichos, jefes finales. En resumen:
sobrevivir.
Por si fuera poco, todo esto se retransmite en toda la galaxia. Porque claro, los alienígenas han invadido la Tierra.
Qué libro
tan cafre y tan divertido.
Me arriesgo a decir que cualquiera que seamos jugadores de rol, ya sea en consola/PC o de los de lápiz y dados, vamos a disfrutar de esta historia. Yo soy de todo, sobre todo soy de petar el inventario y de rebuscar hasta debajo de las piedras así que puedo decir que me he sentido bastante identificada todo el tiempo.
Está
escrito en primera persona, por lo que vamos averiguando todo a la vez que
nuestro narrador, que va siendo informado por la IA del programa o por los
tutoriales en las estancias seguras. También formamos equipo con la Princesa
Dónut (¡cagondiós!), que no es más que la gata –ahora- parlanchina. Seh.
Con un
humor negro y muy cabroncete, vamos avanzando por esta locura de mazmorra donde
lo importante es salir con vida y subir de nivel… y encontrar las escaleras que
nos lleven al siguiente piso. Porque cada piso tiene un tiempo corto de vida y
si no llegas a tiempo, adiós muy buenas.
Además, se junta también la rabiosa actualidad: las redes sociales, y es que es mejor tener seguidores y patrocinadores para que te hagan esto un poco más llevadero.
En resumen: estamos en un puñetero reality show, con todo lo que ello conlleva, para bien y para mal.
Tiene partes donde la tensión se palpa y está muy bien reflejada, ya que el ritmo es frenético y la vida de todos peligra; es de esos libros que te bebes sin darte cuenta, aunque tengo que admitir que hubo una parte en que la historia se me estancó un poco y me daba la sensación de que no avanzaba.
Como sucede en muchas sagas fantásticas, es un libro introductorio, eso significa que quedan mil quinientos cabos sueltos y que todo termina súper abierto, siendo a fin de cuentas una presentación del conflicto en sí, de los personajes principales y un “lector, agárrate fuerte, que esto acaba de empezar”.
A por el
segundo entonces.














