Autor: David
Saltzer
Título
original: The Omen
Editorial:
Minotauro, 2011
ISBN:
9788445078594
Páginas:
251
Toca
terror. Y además un claaaaasicazo.
Allá por
los 70, era muy habitual novelizar algunas películas, sobretodo prácticamente
recién estrenadas –detalle que suele dar pie a equívocos, evidentemente, sobre
qué fue antes-.
Este es uno de esos casos.
Comentar
desde YA, que da igual haber visto la peli, pues la novela se disfruta
igualmente.
Tenemos a
Robert Thorn, cuyo hijo recién nacido acaba de fallecer; en la clínica le
ofrecen clandestinamente adoptar a un bebé que ha llegado al mundo a la vez que
el suyo, pues la madre de este ha fallecido en el parto, así que a este señor,
al igual que al cura encargado de la clínica, le parece buena idea, pues su
mujer Katherine tiene ciertos problemas de salud “mental” respecto al tema… y
es que ha sufrido varios abortos y está bastante tocada. Por supuesto, no le
dicen ni media y ella se queda tan pichi en su ignorancia de recién estrenada
madre.
Así, el
pequeño Damien va creciendo… y con él diferentes sucesos que paulatinamente se
van haciendo más escalofriantes, dejándonos muertes de lo más variopintas,
suicidios o gente de lo más extraña, a la par que inexplicables episodios
violentos que se dan cada vez que Damien hace acto de presencia.
Y es que
nuestro niño protagonista tiene en su piel la marca de la Bestia, literalmente…
pero no está a la vista.
Bien, como
decía al inicio de la reseña, es una película que tengo bastante vista, por lo
que sabía de qué iba el tema; la verdad es que esto no le quita para nada
disfrute a la lectura, me ha encantado la novela, resultándome adictiva y
entretenida.
Los
personajes están muy bien tratados, puedes ponerte en la piel de algunos de
ellos sin problema, de hecho es fácil sentir empatía con la pobre Katherine.
Mención especial a la escena del zoo, que me ha gustado mucho.
La
ambientación está conseguida, dando las descripciones justas y necesarias,
tanto para meterse en situación como para crear ese morbillo que nos dan las
historias de terror con cierto gore, aún teniendo en cuenta que estamos a
mediados de los 70 y el género estaba en pleno auge y crecimiento. Eso sí,
tampoco es una locura en cuanto a ser explícito, precisamente por esto mismo.
Tenía
muchas ganas de leerla y me quedo con una sensación muy positiva tras hacerlo.
Por
supuesto, lectura recomendada, junto con la película.
