Título: Cuentas
pendientes
Autor: Juan
Madrid
Editorial:
Ediciones B, 2009
Encuadernación:
Tapa blanda
ISBN:
9788498720716
Páginas: 208
Libro quinto de la serie Toni Romano.
Bueno,
decir que de esta serie es el segundo que leo y que por supuesto no voy por
orden.
Lo que
empieza siendo una ñapa, se acaba liando de manera casi absurda, y allá que
vamos, acompañando a Toni en sus pesquisas, sus noches de alcohol y sus “no sé
qué está pasando, pero no veo nada claro”; nos cruzamos con personajes de todo
tipo, que podríamos conocer perfectamente frecuentando casi cualquier barrio.
Y todo esto con el Madrid de la Transición de fondo.
Una novela
muy entretenida, que se lee casi del tirón, con mucho diálogo, la dosis de
tensión justa, momentos rocambolescos a la par que realistas, descripciones
concisas y escuetas y muy muy buen ritmo para el lector.
De hecho creo que quedaría muy bien en formato serie, la narración es muy de ese estilo y sería u capítulo bastante apañado.
Tenía
ganas de volver a Juan Madrid.
-------------------------------------
Título: El
viaje del idiota
Autor: Miguel
Paz Cabanas
Editorial:
Baile del Sol, 2010
Encuadernación:
Rústica
ISBN:
9788415019121
Páginas: 178
Este es uno de los que salió de mi estantería de libros cortos y de mis ráfagas de aletoriedad para elegir lecturas.
Nuestro protagonista es un cuarentón separado y fracasado que va a llevarse a su hija adolescente (con lo que ello conlleva) de vacaciones… que no salen como esperaba porque aparte de no entenderla, ella acaba yendo con la familia de su novio, que parece salida de una serie de Antena3 mala.
Asistimos a un viaje cada vez más surrealista, que acaba por no tener pies ni cabeza y que, personalmente, creo que intenta abarcar más de lo que finalmente ofrece, quiere tocar muchos temas para tan pocas páginas y al final no ahonda en ninguno, salpicándonos con conversaciones de chat con su padre muerto, gente extraña que se le va cruzando, robos, negocios turbios… supuestamente tratado con sarcasmo.
He
comentado más veces por aquí que soy bastante complicada en cuanto a leer
novelas “de humor” o “sarcásticas”, ya que ni mi humor ni mi sarcasmo suelen
coincidir con lo que leo y me quedo un poco con cara de seta.
Como aquí.
Sin pena
ni gloria, la verdad.