Autor:
Alejandro Dumas (hijo)
Título
original: La Dame aux camélias
Editorial:
Ediciones Rodegar, 1964
Encuadernación:
Tapa dura, tela
ISBN: (num. de registro) 640863
Páginas:
245
En una
de mis visitas a librerías de segunda mano, me encontré esta preciosidad de
edición a ¡2 euros! Así que se vino
conmigo sí o sí… y ha resultado una lectura más que satisfactoria.
Ya en
las primeras páginas, conocemos a nuestra protagonista, recientemente
fallecida: Margarita Gautier, una cortesana de “vida alegre” que, con su ramito
de camelias en mano, enamora al joven Armando Duval… y a medio París.
La
historia comienza con un narrador al que no conocemos, que nos cuenta cómo se
entera de la muerte de la joven y decide ir a la subasta de sus bienes, donde
adquiere un libro dedicado a ella por un tal Armando Duval. Es entonces cuando
uno de los amantes de la chica –el mismo- contacta con él para comprarle el ejemplar;
de aquí nace una amistad entre los dos, gracias a la cual, por boca del propio
Armando, seremos conocedores de su apasionada historia. Y es que Margarita fue
la mujer a la que más había amado.
Mientras
se nos narran ciertas costumbres de la época, sobretodo de los círculos más
selectos, asistimos con Margarita a óperas de estreno, comiendo bombones de
licor y llevando un ramillete de camelias. Y apartando duques moscones.
Duval
la conoce de verla a diario pasear por los Campos Elíseos, aunque jamás ha hablado
con ella, hasta una noche que les presentan y ya no ve más allá.
Aún
desoyendo los consejos de todo el mundo, familiares suyos, amigos o conocidos
de la chica, cae rendido a sus pies… y es que Margarita es una mujer muy
difícil de contentar, menos aún hacer por que se interese por un hombre más
bien humilde.
Es una
historia sencilla, con lenguaje a la par, que nos deja sentir enseguida
simpatía sobretodo por la protagonista (al menos a mí me ha pasado así);
también somos testigos del enamoramiento incondicional de este chico, que
aprende a vivirlo a escondidas, resignado y muerto de celos, pero sin embargo
es lo único que puede hacer, ya que él no puede darle la vida a la que está
acostumbrada –aún encontrándose llenita de deudas-.
Me ha
encantado, un librito más bien corto pero repleto de sentimientos, muchos de
ellos encontrados.
El
autor se inspiró en su propia experiencia, pues tuvo una historia similar en su
día con la cortesana Marie Dupless.
A su
vez, la novela sirvió para que Verdi se iluminase y nos dejara su archiconocida
Traviata, de la que, por cierto, hay también adaptaciones al cine; yo
personalmente he visto la italiana, homónima y filmada 1983.
Y
finalizo, cómo no, recomendando la adaptación de “La Dama de las Camelias” de
1933, con Greta Garbo como protagonista… y también la de 1922, en cine mudo.
Frase:
Usted cree que es suficiente hacer el amor y vivir en el campo para poder
subsistir. Está muy engañado. Una cosa es lo que uno sueña y otra la realidad
de la vida. No basta con querer vivir virtuosamente. Es necesario que a una se
lo permitan.