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lunes, 19 de agosto de 2024

Mini-reseñas (12): Las maravillosas nubes; Las estrellas de la muerte

 

Título: Las maravillosas nubes

Autor: Françoise Sagan

Título original: Les maraveilleux nuages

Editorial: Plaza&Janés, 1963

Encuadernación: Tapa blanda

ISBN: B 124451963

Páginas: 140

Françoise Sagan es una autora que descubrí de casualidad hace muchos años y a la que me gusta volver de vez en cuando, escogiendo a ciegas. Siempre es acierto.

En esta ocasión, partimos de una pareja joven y adinerada de recién casados que no están tan bien avenidos como debería.

Ya de entrada, se nos presenta él, con un carácter de mierda al que se le suman los celos enfermizos; por otro lado ella, con una personalidad más que especial y con amante bajo el brazo. Les viene al pelo la expresión “vaya dos patas pa’ un banco”, porque no sé quién es peor de los dos, ambos son tediosos y absurdos a partes iguales, mientras mantienen un pulso constante a lo largo de toda la lectura por llevarse el podio.

Es una novela cortita e interesante que se lee prácticamente de una sentada, donde vamos acompañando a los tóxicos en su ida de olla particular, siendo una historia en realidad bastante simple y cuyo punto fuerte son desde luego el matrimonio protagonista. Resultan especialmente crispantes y nos dejan momentos que no tienen desperdicio y acabarían con la paciencia de cualquiera.

Sin ser su mejor novela, siempre es un gustazo leer a esta señora, por sencilla o banal que resulte la historia que traiga, se disfruta de principio a fin. Además, personalmente siempre agradezco leer sobre personajes diferentes o que se salen de la norma, aunque sean tremendos insoportables.

Si no habéis catado a Sagan, no sé a qué estáis esperando.


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Título: Las estrellas de la muerte

Autor: Jean Ray

Título original: Les étoiles de la mort

Editorial: Júcar, 1972

Encuadernación: Rústica

ISBN: 9788433401670

Páginas: 88

Vuelvo con una de estas novelitas del detective Harry Dickson tan apañadas.

Escrita a principios de los años 30, esta serie del autor belga nos traía al que vendían como Sherlock Holmes americano.

Tenemos historias sencillas, la mayoría también con tintes de terror clásico (a veces muy serie B), para leer literalmente en un rato, que cumplen su cometido: entretener.

En esta ocasión, se suceden distintas muertes de manera violenta mientras cunde el pánico entre los entendidos, pues las estrellas de la muerte son artefactos con los que es mejor no cruzarse. Bueno, si es que puedes detectarlos antes de que te machaquen.

Una trama, como decía antes, sencillota pero bastante efectiva, donde el comienzo se plantea sin dar muchas vueltas y pasa dejarnos distintas pistas que seguir con sus cabos por atar. Con un final peliculero, como suele ser habitual en estas entregas, que deja al lector satisfecho.

De vez en cuando cae alguna de estas, de hecho si las encuentro en segunda mano, suelo comprarlas, además ocupan poquito.

sábado, 21 de enero de 2012

Buenos días, tristeza

Título: Buenos días, tristeza
Autor: Françoise Sagan
Título original: Bonjour tritesse
Editorial: RBA, 2008
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788447361243
Páginas: 129


Primera novela de esta autora, que alcanzó la fama gracias a la misma con tan sólo diecinueve primaveras.
Sagan no es más que un pseudónimo sacado de uno de los personajes de Proust, su apellido real era Quoirez; se vendieron más de un millón de ejemplares en apenas unas semanas y tan sólo en Francia. Después se traduciría a más de veinte idiomas.

Es una novela muy cortita, cuyo encanto reside en el tono intimista que baña toda la historia. Se sitúa en los años 50, en la costa francesa y es llevada por cinco personajes: Cécile, la protagonista y narradora, una adolescente de diecisiete años; Raymond, su padre viudo; Anne, la prometida de su padre; Elsa, la asistenta, que es como parte de la familia y Cyril, el amor de verano de Cécile, que hace breves apariciones.
Se narra el típico conflicto entre la segunda esposa y los hijos que no la tragan, tan trillado ya; en este caso Cécile no cree que su padre pueda ser feliz con Anne, pero sin embargo sí con Elsa, que es una mujer mucho más sencilla.
La joven no se siente cómoda, siente que no encaja –los típicos dramas existenciales con esos puntos de rebeldía de la adolescencia, vaya- y desea enfrentarse a todo el mundo. De ahí el título, pues ella no hace más que reflejarnos sus sentimientos. En cambio Anne es totalmente diferente, pertenece a una clase social más alta y le da más importancia al saber estar que a otra cosa, por lo que ambas nos dejan algún que otro momento de tensión bastante interesante.

Y no pasa mucho más… como digo, su encanto reside en la forma en que Cécile nos cuenta cómo pasa todo y qué es lo que piensa ella, lo que no significa que la entendamos o nos sintamos realmente identificados con sus opiniones, empero sí la conocemos al dedillo.
Sagan escribe este drama –pero no de esos de clínex en mano- de una forma exquisita, elegante y sutil, de manera que nos engancha ya en sus primeras páginas, haciendo el libro muy fácil de leer.

La novela, en cuyo guión metió mano la autora,  fue llevada al cine en 1988 por el bueno de Otto Preminger y con Deborah Kerr, Jean Seberg y David Niven como protagonistas.
También y por último, decir que fue mi primer acercamiento a Sagan y aseguro que no será el último.

Frase: A ese sentimiento desconocido cuyo tedio, cuya dulzura me obsesionan, dudo en darle el nombre, el hermoso y grave nombre de tristeza. Es un sentimiento tan total, tan egoísta, que casi siempre me produce vergüenza, cuando la tristeza siempre me ha parecido honrosa. No la conocía, tan sólo el tedio, el pesar, más raramente el remordimiento.
(Comienzo de la novela)