Autor:
J. R. R. Tolkien
Título
original: The Hobbit
Editorial:
Minotauro, 1982
Encuadernación:
Tapa dura
ISBN: 8445070371
Páginas:
366
“En un agujero del suelo vivía
un hobbit”
Quién
iba a decirle a este hombre, allá en los años 30, que este escrito, creado para
diversión y entretenimiento de sus hijos, sería un clásico reconocido e
idolatrado por muchos.
¡¡Y
que iba a perdurar sin envejecer ni un ápice!!
Me
maravilla, sinceramente, me quito el sombrero.
Creo
que la trilogía “El Señor de los Anillos” es archiconocida por todo el mundo,
aunque no se haya leído el libro, al menos se ha visto una de las adaptaciones
cinematográficas o cómo mínimo se ha oído hablar de ello.
Pues
bien, con este libro –donde viene un mapa estupendo de la muerte-, comenzamos
la incursión en este universo mitológico, más concretamente, en el año 2941 de
la Tercera Edad del Sol. Ahí queda eso.
Hoy
traigo un clasicazo del género al que me ha costado acercarme, no puedo más que
decir que me arrepiento de no haberlo leído antes. Me ha encantado.
Un
libro de fantasía épica, de la buena, la de elfos y dragones, espadas con
nombres propios, batallas con flechas, seres extraños, incluso una pincelada de
magia.
De
toque ligeramente juvenil, “El hobbit” es lectura bastante amena y fácil,
Tolkien nos cuenta la aventura de un hobbit, el señor Bilbo Bolsón y un grupo
de enanos; pero ojo, no son enanos cualquiera, entre ellos está Thorin Escudo de Roble, nada más y nada
menos.
Un
buen día, se presentan junto con el mago Gandalf –me encanta este personaje- en
casa del hobbit. Después de ponerse hasta arriba de comida y gozar de su
hospitalidad, le proponen un viaje del que todos seremos partícipes. Un viaje
inesperado cuyo fin es recuperar un impresionante tesoro perteneciente a los
enanos y que custodia el dragón Smaug en la Montaña Solitaria, en Erebor.
Bilbo,
que de ahí en adelante será el saqueador del peculiar grupo, finalmente se
anima a vivir esa aventura… vivencia de la que en más de una ocasión se
arrepentirá.
Caminaremos
fuera de la Comarca, por parajes increíbles como las Colinas de Hierro, el
Valle de los elfos o las Montañas Nubladas (aunque ¡cuidado con el Bosque de
los Trolls!), pero a la vez plagados de peligros y personajes de lo más
variopinto. Nos enfrentaremos a trolls, lobos, trasgos, águilas, pasando por
ríos de aguas encantadas que no debemos tocar ni locos… hasta conoceremos a
Gollum, una criatura subterránea de gran carisma a la que Bilbo arrebata su más
preciado tesoro: el anillo.
Un
libro que se lee en un suspiro, de prosa ágil y sencilla, pues aún hablando de
personajes y temáticas singulares nos adentramos bastante bien en la historia.
Me ha
gustado mucho, creo que esa frase del comienzo es de las que recordaré siempre.
Sí es
cierto que la temática “Señor-de-los-Anillos” siempre me ha dado cierta pereza
(me traumaticé de muy pequeña con la peli de dibujos basada en la trilogía, que
me pareció espantosa por entonces), pero bueno, eso es otro cantar… y espero
resolverlo pronto poniéndome con “La comunidad del anillo”.
A ver
qué tal.
Para
terminar, ya que sobra decir que lo recomiendo sí o sí, solo me queda decir…
“¡Que vuestras barbas nunca
crezcan ralas!”
Frase:
Ésta es una historia de hace tiempo. En esa época los lenguajes eran distintos
a los de hoy…
…Y
cóooomo no, hablemos de adaptaciones.
1968.
Tenemos la adaptación radiofónica realizada por la BBC Radio 4.
1977.
Película de animación de Jules Bass y Arthur Rankin Jr.
1989.
Novela gráfica escrita por Charles Dixon y Sean Deming e ilustrada por David
Wenzel.
2012.
Adaptación cinematográfica de la novela; será la primera, ya que han decidido
dividirla en tres (señor, señor…)








