Autor:
Véronique Olmi
Título
original: Bord de mer
Editorial:
Lengua de Trapo, 2001
Encuadernación:
Rústica
ISBN: 9788489618976
Páginas:
112
Hoy,
una peculiar novela, bastante sencilla, en su día ganadora del premio Gironde.
Me ha encantado.
Dí con
este libro en una de mis visitas a la librería, fue de esas veces que me llamó
la atención porque sí (de esas de las de “el libro me encontró a mí”); la
verdad es que es una editorial que me gusta bastante, creo que tienen libros
diferentes e interesantes, desconocidos, vaya.
Así,
vamos allá con este.
Nuestros
protagonistas, una madre sola con dos hijos: Stan, de nueve años, y Kevin, de
cinco. No sabemos el nombre de ella, sólo que es nuestra narradora y que se los
lleva de vacaciones para que vean la orilla del mar. Sin embargo no es tan
bonito como parece… o como ella pretendía.
No
tienen un duro, llueve de continuo y hace un frío espantoso, están en pleno
invierno en un hotel de mala muerte en una ciudad perdida de la mano de todo, empapados
y llenos de barro… pero están juntos y están de vacaciones. Y deberían rezumar
felicidad.
Aunque
con tranquilidad, pues mañana nada tendrá importancia.
Una
novela breve, y a la vez tan intensa como una bofetada; una madre desesperada y
a ratos desequilibrada, que sólo quiere proteger a sus dos críos, mientras
ellos desean volver a casa y a la vez estar con ella, pues no tienen a nadie
más.
Estamos
en un ambiente opresivo y ausente de diálogos como tal en su estructura, donde
la brisa marina no relaja como pensaban, donde la gente no es amable con meros
forasteros, donde todos se vuelven locos de alegría porque están en plena
verbena… donde unos niños que no entienden a su madre no dudan en perderse con
ella.
Siempre
he admirado cuando los autores te hacen meterte de lleno en la piel de un
personaje, me encanta, aunque en este caso, el personaje se sienta tan
desorientado y desamparado que te haga mantener un nudo en la garganta durante
toda la lectura. ¡Hasta parecía que la interminable lluvia me empapaba a mí!
Así,
la autora nos trae un grito atormentado, una bellísima y sobrecogedora novela, incómoda
a la par que deliciosa, inspirada en un hecho real, que ha pasado a ser uno de
los mejores libros que he leído últimamente. Repetiré con seguridad.
Sobra
decir que queda más que recomendado ;)
Frase:
La muerte está llena de gente.