Autor:
David Safier
Título
original: Mieses Karma
Editorial:
Seix Barral, 2009
Encuadernación:
Rústica
ISBN: 9788432228582
Páginas:
315
Tenía
muchas ganas de leer este libro desde hace un montón de tiempo, me lo habían
recomendado muchas veces diciéndome que me iba a partir de risa… pues bien, mi
gozo en un pozo. Me explico.
Nuestra
protagonista (con la que no he conectado nada de nada) es Kim Lange, una
famosísima presentadora de televisión a la que van a premiar por lo buena que es
en su trabajo (a destacar: en su trabajo).
Tras
una noche de sexo desenfrenado con la competencia (Daniel Kohn) –mientras su
marido Alex cuida de su hija pequeña en su “hogar feliz”-, Kim sale a tomar el
aire y un lavabo de una estación espacial rusa le endiña en la cabeza y muere.
Ajá. Así, se ve reencarnada (con aparición de Buda y todo) en una mísera
hormiga; ¿por qué en una hormiga? porque no ha sido lo que se dice buena
persona en vida, por lo que tiene que dedicarse a realizar buenas acciones y con
ello, acumular buen karma.
Entonces
pasa de dejar a un lado a su familia porque solo se preocupa de su trabajo y su
físico, a querer estar a todas horas con ellos, sobretodo con la pequeña Lilly.
Básicamente,
Safier nos explica una moraleja mediante las tropecientas reencarnaciones de
Kim, hasta que ésta descubre lo que debe hacer para dejar de ser hormiga… y
reencarnarse en algo más grande.
A lo
largo de toda esta andadura, encuentra el mejor acompañante (requete-reencarnado)
con quien puede dar: Giacomo Casanova -sí, el mismo-, que nos va contando sus
memorias y demás mediante pies de página bastante graciosos.
Sinceramente,
me ha parecido un argumento de peli de sobremesa, predecible, me ha faltado
mucha chicha, pues al terminar de leerlo me ha quedado una sensación de vacío
increíble (de las que te quedas con cara de tonto pensando “¡¿pero esto qué
es?!” para continuar con un “bien, la próxima lectura no tiene el listón muy
alto”).
Ojo,
no digo que la novela no me haya gustado, es entretenida, pero me quedé con
ganas de más, de echar alguna sonrisa, aunque supongo que iba con expectativas
muy altas.
La
verdad es que el libro se lee realmente rápido, a mí me duró tres días; es de
lectura muy ligera, simple, tiene puntos curiosos, otros ñoñetes, sus diálogos
son rápidos, … de hecho el comienzo no puede ser más original, te invita a
seguir leyendo. Hasta que pierde fuelle.
Que es
como a la mitad.
Frase:
Tú eres la responsable de lo que pasa en tu vida.