Autor: Susan E. Hinton
Título original: The Outsiders
Editorial:
Alfaguara, 2000
Encuadernación:
Tapa blanda
ISBN: 9788420447978
Páginas:
194
Siempre
me han dado una pereza impresionante esas “lecturas obligatorias” del cole…
ojo, no todas, que tuve grandes descubrimientos –véase “Leyendas” de Bécquer-;
esta es una de las más típicas, al menos en los alrededores de mi generación.
El
libro trata principalmente, como su título indica, la rebeldía –cómo no- en la
adolescencia y los problemas que esto conlleva.
Se
centra sobretodo en conflictos callejeros, en cómo conviven y sobreviven los
chavales cuya vida social (o no) se centra en la calle.
Tenemos
a Ponyboy, que nos relata el percal, un chico de quince años, de los del pelo
largo y vaqueros desgastados, como el resto de su grupo de amigos. El chaval
vive con sus dos hermanos, como son huérfanos han de cuidar de él, que es el
más pequeño, cosa que no le resulta grata, sobretodo porque uno de ellos está
especialmente pendiente de si es buen estudiante, se comporta bien y demás.
Está
además el resto del grupo de amigos, que forman una pequeña familia, y a su vez
pertenecen a los “greasers”, que son de los de la clase media-baja; los “hoods”
sin embargo es como denominaban a los delincuentes juveniles; y por último
están los “socs”, los ricachones. Bingo. Con estos últimos son con los que se
llevan a patadas. Literalmente.
El
meollo de la cuestión se da cuando Ponyboy y su grupo conocen a dos chicas con
las que parece que se llevan bien, además una es el bombón por excelencia del
instituto… pero mala suerte, es una “soc”. Drama de la vida.
Obviamente,
se lía parda. Una cosa lleva a la otra y todo acaba en asesinato.
Pero
¡ah! El tema va a más, que queda mucho libro.
Es una
lectura que básicamente nos inculca valores tan importantes como que la
violencia no es la solución, que es algo muy importante, aunque personalmente
sigo diciendo que a mí este tipo de libros me dan pereza a la par que
urticaria, sobretodo cuando se ve venir la moraleja con luces de neón y todo.
La
verdad es que siempre he leído de todo, desde que pasé la barrera de Barco de
Vapor en cuanto a edad se refiere, pero con este tipo de lecturas no he podido
nunca; ahora tampoco, y ya sabéis que sigo leyendo infantil y juvenil de vez en
cuando. Pero lo dicho.
La
peli es malísima (y eso que es del gran Coppola), pero es mítica por los
actores que la protagonizan, pues forman parte de “lo mejorcito” de la época,
allá en 1983: Emilio Estévez, Patrick Swayze, Tom Cruise, C. Thomas Howell,
Matt Dillon, Ralph Macchio, Rob Lowe.