Autor: J.
E. Álamo
Editorial:
Kelonia, 2013
Encuadernación:
Tapa blanda
ISBN:
9788494104350
Páginas:
148
Es
curioso, porque siempre digo por activa y por pasiva que no soy lectora de
libros de relatos y en fin… que en mes y medio llevo cuatro ya.
Este lo
tenía pendiente desde hacía tiempo y además tenía ganas de leer algo del autor,
así que me animé con él, ignorante por completo de que era un libro de relatos,
la verdad sea dicha. Lo de que no leo sinopsis y demás, no es sorpresa ya por
aquí.
Empezamos
con un relato de corte fantástico, en una ambientación donde se palpa la
devastación y la desesperanza, todo es gris y sucio, hasta el interior de las
propias personas, es aquí donde llena El Enviado, con su parche en el ojo, a
casa de una familia donde el patriarca es temido por cualquiera que tenga dos
dedos de frente.
El giro
final y la sorpresa que viene con él es mayúscula, tanto para los afectados
como para el lector.
Tras este,
volvemos a la época actual, aparentemente a un relato que no tiene nada que ver
con el anterior… y es hasta el tercero o cuarto, donde nos damos cuenta de que
no estamos leyendo un libro de relatos al uso, sino que todos ellos están
conectados, teniendo como nexo común a todos los personajes que protagonizan
cada uno de ellos. Y a El Enviado, por supuesto.
Aunque
podemos olernos algo de su procedencia, casi llegando al final nos explican
algo más sobre el personaje que da título al libro, haciendo un paréntesis
realmente interesante entre la narración encuadrada en la actualidad.
Me ha
gustado mucho la forma de escribir del autor y esta manera tan curiosa de ir
entrelazando cada una de las historias, cada una de ellas plagadas de
personajes de moralidad más que dudosa y costumbres demasiado oscuras como para
que las dejen salir a la luz a la primera de cambio; y es que ojito con la
fauna que protagoniza los relatos, son todos para darles de comer aparte.
Un libro
muy recomendable, con un tipo de terror apto para todos los públicos, sin ser
además demasiado fantasioso como para que eche para atrás a los escépticos del
género.
Repetiré
con el autor.