Autor: Elin Hilderbrand
Título original: The love season
Editorial:
Martínez Roca, 2011
Encuadernación:
Rústica
ISBN: 9788427038042
Páginas:
352
Este
es de esos libros que me llamó la atención por la portada (que me parece super
mona).
También
es de esos que dices “me encantan las traducciones libres de los títulos”, como
en algunas pelis.
En
fin, al lío.
La
tienda de los paraguas (obviando el título, pues en absoluto se habla de tal,
salvo en dos páginas) es una historia muy tierna, un drama que me ha encantado;
pero también es un libro muy pausado, de narración extremadamente sencilla.
Así
que, los que quieran vueltas de tuerca y ritmo frenético, a otra cosa mariposa.
Marguerite,
una de nuestras protagonistas, es una mujer que pasa los sesenta y vive
recluída en su casa desde hace más de diez años, tras la muerte de su mejor
amiga, Candance. Hasta que recibe una llamada de Renata, la hija de la
fallecida.
Marguerite
también es un personaje que me ha fascinado, me encanta cómo está descrita por
la autora. Para guinda ¡es una lectora empedernida!
La
verdad es que siempre me han llamado la atención las historias con cocina y
comida de por medio, no sé por qué, así que, teniendo en cuenta que esta señora
es la cocinera por excelencia… no se hable más.
Es una
novela que tiene cabida para todo, que nos habla sobre la familia, sobre el
amor, los rencores, las inseguridades, los viajes de placer y los de huída, las
ilusiones que te hacen querer comerte el mundo y luego van evaporándose poco a
poco a lo largo de toda una vida… y un canto a la amistad, donde la cocina y el
arte tienen absoluto protagonismo.
Además
se habla de secretos familiares… pero ojo, nada enrevesado, no esperéis un
super giro dramático porque sólo ocurre algo parecido al final y tampoco es que
sea la explosión del libro.
Tenemos
una historia muy bien contada, a caballo entre Nueva York, París, Nantucket, e
incluso Marruecos, con situaciones que nos hacen indignarnos y ponernos
inevitablemente del lado de las protagonistas, de las cuales nos hablan
mediante flashbacks y giros temporales, de modo que vamos conociendo cada
situación poco a poco, saboreando mientras tanto suculentos platos de la
deliciosa gastronomía francesa
Lo
dicho, un libro que me ha encantado, que se lee bastante rápido, pero de
lectura tranquila y sencilla.
Queda
recomendado.