Autor:
Dav Pilkey
Título original: The adventures of Super Diaper Baby
Editorial:
SM, 2003
Encuadernación:
Rústica
ISBN: 9788434891593
Páginas:
128
¡Reseña
Barco-Vaporera!
Este
lo descubrí en un lote que pillé para la librería, de tropecientos libros de
Barco de Vapor… y sí, estoy leyendo los que no conocía.
El
Capitán Calzoncillos es una de las series de Barco de Vapor, de la que no sabía
existencia hasta ahora.
He de
decir que he flipado al buscar de cuántos libros constaba la serie y he visto
que actualmente andan por la entrega número veinticuatro.
Ríete
tú de las sagas de fantasía y demás.
Jorge
y Berto son los dos niños creadores del Capitán. Me explico. Los dos amigos se
conocen del colegio, en sus ratos libres se dedican a crear sus tiras cómicas,
con historietas de todo tipo, pero todas protagonizadas por el susodicho, que
además de enfrentarse a múltiples villanos, posee unos turbocalzones de poderes
superelásticos.
El
libro es bastante fácil de leer, ya que son todo tiras con diferentes
historias, en este caso nos cuentan el nacimiento de Superpañal.
Las
ilustraciones son graciosísimas, tanto las de los héroes como las de los
villanos, aunque debo decir que me han conquistado los segundos.
Si
bien me ha gustado por ese lado, por otro hay algo que no me ha convencido
mucho. Soy consciente de que lo que el autor quiere es promover la amistad, la
superación y demás, igual que lo que le cuenta al lector es que los creadores
de las historietas son dos niños… pero llevo fatal lo de las faltas de
ortografía, por mucho que sea como toque humorístico o para que seamos más
conscientes de que lo hacen niños y haga gracia y demás. No puedo, lo siento.
Aparte
de eso (que para mí es un PERO gigantesco), me parece una buena opción para
introducir a los chavales en la lectura, pues aparte de que el cómic se lee de
manera más dinámica y es una forma de engancharles –sobretodo a los reticentes,
mi hermano era de estos-, tenemos humor, acción y aventuras. ¿Qué más podemos
pedir?
(que
no tenga faltas, dijo ella bajando la voz)
Lo
dicho, me he quedado loca al ver que eran tantísimos. Hay Capitán para rato.