Autor:
Emilio Salgari
Título
original: Il Corsaro Nero
Editorial:
Valdemar, 2009
Encuadernación:
Tapa blanda
ISBN: 9788477026457
Páginas:
384
Hoy,
una de piratas.
Creo
que todavía no había traído nada de este tipo al blog y tengo que hacer una
confesión (¿?): ADORO las novelas de piratas.
Y las
de vaqueros, pero esa es otra historia.
Emilio
Salgari es todo un clásico, nos dejó buenísimas novelas de aventuras super
conocidas y aptas para todos los públicos. En esta ocasión, traigo para que
visite el blog al Corsario Negro.
Este
es el primer libro del ciclo conocido como “Piratas de las Antillas”, pues el
autor nos dejó unos cuantos donde elegir.
Hoy
vamos con Emilio Roccanera –más conocido como Corsario Negro- un noble que
navega a bordo de “El Rayo” junto con su tripulación.
Al
lío, empiezo con el momento telenovelesco:
Franceses
e ingleses deciden formar un grupo de filibusteros, envidiando el poder de
España a nivel colonial.
Carmaux
y Stiller, dos de los hombres embarcados como nuevos filibusteros, encontraron
al Corsario Negro y le informaron de que su hermano, el Corsario Rojo, había
sido atrapado y ahorcado en Maracaibo. Teniendo en cuenta que su otro hermano,
el Corsario Verde (sí, esto es como parchís), había corrido la misma suerte… la
cosa se pone fea.
Nuestro
protagonista decide embarcarse para dar con el cuerpo y echarlo al mar Azul (en
realidad estamos en las Antillas, pero no he podido evitarlo), que era lo
indicado por entonces, teniendo en cuenta que son piratas, para después llevar
a cabo la venganza contra el flamenco Wan Guld, gobernador de Maracaibo.
Cuando
están llevando a cabo dicho cometido, asisten sin quererlo a una batalla entre
forajidos y españoles, en medio de la cual está la duquesa que roba el corazón
al Corsario Negro. Que parecía tan duro oye.
El
lector participa en diferentes peripecias, cuyos personajes de nos dan muy bien
perfilados, a cual más divertida y dispar, pues se nos dan hilos que atar y de
sobra… pero entre nudo y nudo tenemos un montón de aventuras y situaciones por
las que pasan los bucaneros, nadie de la tripulación de salva de vivir alguna
de las que se lían.
Todas
estas batallitas vienen acompañadas de ilustraciones chulísimas, de las de
plumilla de antes (¡qué monas!), en una edición que merece mucho la pena para
tener en casa y lanzarse al mar de vez en cuando, espada en mano y loro al
hombro.
Mucha
acción, mucho diálogo y un final redondo, ¿qué más se puede pedir a una novela
de piratas?
La
verdad es que es un tipo de lectura que, como decía al principio, me gusta
mucho, me parecen novelas muy entretenidas y amenas… además que me traen muchos
recuerdos, pues tanto estas como las de vaqueros, me las dio a conocer mi
abuelo en su día.
¡Y las
que habré heredado!