Autor:
Molière
Título
original: Tartuffe ou l’imposteur
Editorial:
Cátedra, 1998
Encuadernación:
Tapa blanda
ISBN: 9788437604508
Páginas:
191
También
conocida como “Tartufo o el impostor”. Hoy, traigo esta obra estrenada en 1664,
todo un clásico.
Esta
es de esas obras que siempre oyes hablar y nunca te decides a catar… hasta que
un día, en mi super librería habitual, la encontré en la estantería. Y se vino
a casa por un módico precio.
Se
trata de una comedia escrita en verso, cuyas páginas nos cuentan la historia y
nos dejan una crítica a la hipocresía de la época y a sus falsos devotos, a lo
largo de cinco actos.
Sí, de
nuevo traigo teatro al blog.
Una
obra de teatro para reflexionar sobre los valores, la zalamería de la época
–que no queda tan atrás y tan antigua como pueda parecer-.
Tenemos
a Orgón, un hombre ingenuo donde los haya; y tenemos a Tartufo, astuto y
fariseo a partes iguales, una persona realmente influyente en todos los
aspectos.
A
Tartufo le tiene calado todo el mundo… salvo algunos como Orgón (más inocente
que el asa de un cubo) y la madre de éste, de los que no duda en aprovecharse.
Mientras intenta casarse con Mariana (hija de Orgón), se permite tirar la caña
por otro lado a Elmira (la mujer del mismo)… y la que cuele, coló.
Se
dan, por tanto, situaciones de todo tipo, primando las cómicas, donde tenemos
una lectura entretenida y diferente, que me ha gustado mucho y sin embargo, no
puedo evitar pensar que me he dejado “algo”. Eso sí, no dudo en recomendar este
clásico, aunque no guste el teatro.
Durante
su lectura y tras acabarla, no dejaba de pensar en Molière, su autor; ¡este tío
era realmente avanzado para la época! Su forma de expresarse, su humor, sus
toques socarrones, sus dobles sentidos… sobretodo teniendo en cuenta cuándo fue
escrita y estrenada la obra, en plena regencia del Rey Sol.
Ni que
decir tiene que la obra fue prohibida en su día, tras un estreno inconcluso, y
no fue hasta años después, cuando por fin le dieron permiso para hacerlo de
nuevo.
Como
decía al principio, todo un clásico… al que creo que no he sabido sacar todo el
jugo.
La
obra ha sido adaptada infinidad de veces en teatro, como es de esperar (por
cierto, me encantaría ver alguna representación, que me han hablado fenomenal
de ellas).
… y como
es de esperar, también, traigo adaptaciones a la gran pantalla:
1926,
Tartufo, de F. W. Murnau; bastante pasable.
1984,
Tartufo, de Gerard Depardieu; no soy muy de remakes, pero me encanta este
hombre.
1978,
Molière, de Ariane Mnouchkine; este es un biopic que me gustó mucho y me
pareció bastante interesante.