Autor:
Rebeca Rus
Editorial:
Esencia, 2013
Encuadernación:
Rústica
ISBN: 9788408038559
Páginas:
218
Hacía
un montón que no leía chick-lit, es un género que me gusta mucho, aunque no sea
de mis habituales.
Y qué
mejor que el verano para catarlo, que es cuando me suelen apetecer libros más
sencillos.
Nuestra
protagonista nos cuenta todo en primera persona, se llama Silvia Vega y es
directora creativa de una agencia de publicidad bastante importante.
Empezamos
la historia con un viaje a Ginebra, donde Silvia viaja con el director y
algunos compañeros de su empresa; su objetivo es hacer que una de las empresas
más importantes del país trabaje con ellos. Dicha historia dura tres días, lo
mismo que el viaje, así que es uno de los detalles que hacen que la novela sea
todavía más dinámica, ya que tenemos la narración prácticamente a tiempo real.
Ella
es una mujer decidida, profesional y que sabe cómo hacer su trabajo, sus
compañeros confían plenamente en ella, al igual que su jefe, incluso para esta
reunión en la que no lo van a tener nada fácil, y es que la empresa suiza debe
elegir entre ellos o la competencia, que también se encuentra en la ciudad.
Somos
partícipes de las peculiares reuniones de la empresa de Silvia por aquellos
lares, de cómo parece funcionar una empresa de publicidad (digo “parece” porque
yo no tengo ni idea del tema), vemos cómo preparar una reunión… y cómo puede
irse a pique –o no- en cuestión de minutos.
Por si
fuera poco, tenemos bombonazo y todo.
Una
historia bastante predecible, que no deja de resultar entretenida aún con ello;
muy rápida de leer y a destacar, los diálogos, que la hacen aún más ligera,
además de darle ese punto divertido típico del género.
Lo que
no me ha convencido nada ha sido el momento ultra-feliz del final de la reunión
(quien lo haya leído, sabrá a qué me refiero).
Perfecto
para echar dos tardes esta época del año y para descansar entre lecturas más
pesadas.