Autor:
Michael Crichton
Título original: Eaters of the Dead
Editorial:
Debolsillo, 2002
Encuadernación:
Tapa blanda
ISBN: 9788484508571
Páginas:
248
“El
manuscrito de Ibn-Fadlan representa el relato testimonial más antiguo que se
conoce sobre la vida y la sociedad de los vikingos. Se trata de un documento
extraordinario que describe con vívido detalle hechos transcurridos hace más de
mil años. El manuscrito no nos ha llegado intacto a través de este larguísimo
periodo de tiempo. Sin embargo, su propia historia es tan original y notable
como el texto.”
Este
es el apunte con el que da comienzo la novela.
Trata
de Ibn-Fadlan, un secretario-embajador, un cronista del siglo X en la corte del
califa Al-Muqtadir, que viaja con la misión de estrechar lazos con el reino de
la Bulgaria del Volga. Sin embargo, en pleno viaje, dan con un grupo de
vikingos, temibles guerreros y feroces personajes… a los que nuestro hombre
acaba acompañando como invitado-porque-no-queda-otra (estoy siendo fina, ojo).
Así,
somos partícipes de un viaje de lo más peculiar en forma de historia medieval
con tintes fantásticos –muy leves- con el pueblo vikingo como protagonista (más
que el propio cronista).
Tenemos
una historia que difiere un poco de los sucesos reales –si bien no puedo
segurar que lo sean, pero por la información que he encontrado, apunta a que sí
y a que el árabe existió de verdad-, pues Crichton dota a la trama con todo lo
necesario para darnos una buena novela de aventuras con muchos hechos
históricos sobre este maravilloso pueblo.
Tengo
debilidad por la cultura y mitología nórdica de esa época, me fascina de
siempre, últimamente parece estar de moda (aprovecho para recomendar la serie
Vikings, buenísima, la seguí hace mil en el canal Historia, muy muy bien
ambientada).
Aquí
nos cuentan a grandes rasgos las costumbres de los vikingos, cómo se
comportaban como guerreros, como navegantes e incluso en la intimidad de la
familia o amistades, su filosofía y creencias, sus hazañas; se da así una trama
bastante interesante con pinceladas de magia y supersticiones que resulta fácil
de leer, pues aunque abundan las descripciones no se hace densa ni pesada su
lectura.
Si
bien no es una de las mejores novelas que he leído sobre los vikingos, ya que
difiere en algunos detalles, sí tengo que decir que es una historia muy
entretenida y sobretodo visual.
Es
curioso el choque cultural que surge al compararlo con las costumbres árabes,
de hecho resulta gracioso al ver cómo nuestro cronista se escandaliza con
determinados hechos o formas de pensar y al contrario.
Una
novela de aventuras que recomiendo igualmente… si bien no puedo hacer lo mismo
con su adaptación cinematográfica (de 1997), que me parece espantosa, aún con
Antonio Banderas (que me encanta).