Autor: Rafael
Chirbes
Editorial:
Anagrama, 2016
Encuadernación:
Rústica
ISBN:
9788433998026
Páginas: 155
Normalmente
tengo autores o autoras a los que sigo la pista, esperando poder catar algo de
su obra. Uno a quien tenía muchísimas ganas era a Chirbes, y no podría haber
tenido mejor estreno.
Estamos
ante una historia de amor agridulce, de hecho ni siquiera creo que se le pueda
llamar “historia de amor” como tal, aunque al menos en el pasado lo hubo.
Tenemos a
nuestros dos protagonistas, que en algún momento fueron pareja pero nos queda
muy difuso el instante en que dejaron de serlo, igual que a ellos mismos; uno
de ellos, parisino, agoniza en el hospital con SIDA, el otro, un joven madrileño,
fue a París en busca de reconocimiento como pintor y encontró el amor. Y el
sexo. Y la vida nocturna.
Vamos
conociendo momentos en la vida de ambos mediante pinceladas breves y cuidadas,
incluso también vamos conociéndolos a ellos mismos, lo que dejan ver.
Me ha
encantado la novela y la forma de escribir del autor, tan elegante y cercana a
la vez, dando la sensación de que te podría contar cómo funciona una batidora y
no dejaría de resultarte súper interesante en todo momento.
También me
han gustado mucho los dos personajes principales, si bien no podría verme
identificada con ninguno, ni siquiera compartir sus formas de actuar, puedes
comprender a ambos a la perfección, tan opuestos y diferentes uno de otro, con
caracteres y comportamientos tan dispares.
Sin ser
una historia llena de subidones o giros, desde luego la prosa de Chirbes deja
huella, al igual que sus personajes; me ha gustado mucho cómo está contado
todo, con algún flashback de vez en cuando y pudiendo conocer los sentimientos
y pensamientos cuando toca que suceda.
Todo un
acierto, creo, haber elegido esta novela para empezar a leer al autor, lo he
recomendado un montón desde que lo he leído –y durante su lectura, me gusta
cuando esto pasa-.
A la
espera de hacerme con otra. Esta ha sido una maravilla.