Autor:
María Martínez Ovejero
Editorial:
Éride, 2013
Encuadernación:
Rústica
ISBN: 9788416085118
Páginas:
200
Hoy,
traigo la primera novela de esta joven madrileña apasionada por la lectura, por
recomendación.
Alejandro
huye de la capital, en sentido figurado, pues aprovecha las vacaciones para ir
a casa de sus tíos, en el norte; allí podrá poner orden a sus sentimientos y a
su vida, pues debido a malas compañías últimamente va en picado y parece que
difícilmente vaya a sacar la cabeza.
Necesita
un empujón.
Como
viene siendo habitual, el cambio de aires a cualquiera nos viene bien, así que
para este chaval no va a ser menos.
Descansa,
desconecta y también hace un poco de vida social, tocando incluso algún tópico
de este tipo de novelas. Cómo no, conoce a una chica de preciosos ojos verdes
y, cómo no, diferente y especial.
Por
supuesto, con rival y todo.
También
se mezcla en nuestra trama historias familiares del pasado, con cartas y cajas
de música de por medio, que personalmente me gustan mucho.
La
chica pasa mucho tiempo en casa de su tía, ya fallecida, así que tarde o
temprano descubrirían el misterio que encerraba entre sus paredes y recuerdos.
Porque es una historia llena de recuerdos, en todos los aspectos y tocando
diferentes palos.
Está
escrita de manera sencilla y bastante llana, con las descripciones justas y los
personajes bien perfilados, aunque a mi parecer predecible en prácticamente
todo, incluyendo el final que igualmente me ha gustado y supongo que siempre da
bien resultado.
Sí
tengo que decir que no suelo leer este tipo de historias porque rara vez me
dejan huella, ya son gustos personales de cada uno y los que pasen por aquí
sabrán que no toco mucho el género (con el cine me pasa igual). Peeeero,
siempre cae alguna de vez en cuando =)
Sin
ser nada del otro mundo, me ha entretenido mucho, es perfecta para leer tanto
en esta época del año, como en la de sofá y mantita.