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sábado, 14 de abril de 2018

Las edades de Lulú



Título: Las edades de Lulú
Autor: Almudena Grandes
Editorial: Tusquets, 1990
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788472233645
Páginas: 264


Almudena Grandes es una de mis autoras favoritas, siempre me ha gustado cómo escribe y sin embargo estaba deseando terminar esta lectura. Tediosa.

Tenemos, en este XI Premio La Sonrisa Vertical, a Lulú, que empieza siendo una chavalilla colada por Pablo, un amigo de su hermano y bastante mayor que ella… con el que sin comerlo ni beberlo se ve metida en la cama.
Poco a poco, su especie de relación va avanzando y volviéndose cada vez más turbia, dando la chica un giro de 360 grados-y-subiendo.

Bien. Entiendo que fuese un libro transgresor, que lo petase cuando salió y estuviera en boca de todo el mundo, porque es realmente explícito y diferente a lo que había en la época, sobretodo siendo obra de una escritora nacional.

Personalmente, no soy fan de la literatura romántica ni de la erótica, pero sobretodo de esta segunda sí me gusta leer determinados títulos: los de La Sonrisa Vertical siempre me han resultado un acierto porque no suelen ser los “típicos tópicos” y normalmente me dejan lecturas muy interesantes.
Este no ha sido el caso.

Sí tiene escenas, como decía antes, realmente explícitas, donde parece que vayas a ser salpicado aún siendo un simple ojeador y de lejos, también contiene partes donde quizás pueda darte subidón –de hecho a mí me pasó leyendo un par de pasajes concretos-. Almudena Grandes es una autora con una narrativa brutal, de prosa rica y elegante, así que aquí no iba a ser menos pues nos encontramos con que está realmente bien escrito.
AHORA, me daba la sensación de estar leyendo una peli porno. Me explico.
¿Sabéis cuando en ese tipo de pelis de repente están dos en una habitación y entonces la escena acaba y aparecen tres personas diferentes en un sitio random como puede ser una piscina, sin tener nada que ver con lo anterior? Pues eso. Que no hay apenas relación entre ninguno de los encuentros sexuales, quitando la protagonista… es más, a veces me perdía muchísimo porque no sabía si era una fantasía o había cambiado de persona o ella estaba viendo una película o se montaba la suya propia o qué narices pasaba.

Me da la sensación de que no hay historia como tal, sí tenemos un “toco techo” y una decadencia de Lulú como personaje (y si me apuras, como persona), muy bien marcados, somos partícipes del “quiero más y ahora más y luego más todavía y lo quiero ya”, del no tener límites ni querer ponerlos; todo esto está muy bien representado, pero me falla a la hora de hilarlo, me falla muchísimo.

Me ha costado horrores leer más de dos capítulos seguidos y de hecho he tardado bastante para lo cortito que es el libro, pero me aburría una barbaridad que no pasara “nada más”, aún con episodios realmente conseguidos.
Aún con subidones, me ha dejado muy fría.

lunes, 6 de junio de 2016

Castillos de cartón


Título: Castillos de cartón
Autor: Almudena Grandes
Editorial: Tusquets, 2007
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788483104699
Páginas: 202


Hoy, un libro que leí hace un montón y me hizo enamorarme de la autora… y con su relectura he sentido exactamente lo mismo que la primera vez.

Estamos en el Madrid de los 80, de la movida y lo que conllevaba la misma, para bien y para mal, con su liberación mezclada con esos pensamientos más retrógrados; pero también estamos en la época actual, pues es una novela contada a base de recuerdos.

Es una historia en la que el número tres está latente en cada página, aunque no nos demos cuenta, pues se va haciendo notar.
Ya en el comienzo, cuando María José (Jose) trabaja como tasadora de arte, en la actualidad, recibe la llamada de Jaime, un amigo de hace años al que no veía desde hace otros tantos; en la llamada, éste le cuenta que un amigo común, Marcos, se ha suicidado. Ahí está el tercero.
Así, nos sumergimos en los recuerdos de María José, cuando se daba a conocer como Jose.

Almudena Grandes nos sitúa a mediados de los 80, donde un Madrid está despertando de un largo letargo en el que hay una explosión de todo, cultural, musical, artística, política… pero también donde tres jóvenes de veinte años despiertan a la vez que lo hace la capital y, como viene siendo habitual, quieren comerse el mundo.
Son estudiantes de arte, son personas que despuntan porque son diferentes, porque tienen un don, por su carácter peculiar cada uno a su manera. Pero también son amigos que poco a poco van conociéndose y nos hace partícipes de esa amistad… e incluso de cómo dicha relación avanza un paso más. Pero no hay por qué avanzar en línea recta.

Es una historia de profunda amistad, pero también de un amor enorme, de los que rompe barreras y de los que desde el principio se ve que no llegará a buen puerto. O sí.
Acabamos asistiendo a un triángulo amoroso, con sus carencias en cada vértice, donde somos partícipes de mucho más que escenas de sexo.

Almudena Grandes es una autora que me puede contar las instrucciones de la batidora, que me deja igualmente embelesada (me pasa igual con Pilar Pedraza), si bien no fue el primer libro que leí de ella (empecé con Las edades de Lulú, y me dejó loca, me pilló muy jovencita), ha sido el único que he releído dos veces. De momento, ojo.

Me encanta cómo está contada la historia, el tono y la intensidad, que te hacen paladearla saboreando despacio y sin embargo no puedes permitirte una sola pausa, con ese no-sé-qué que avisa de que se avecina tormenta y no sabes por dónde va a caer, pero te vas preparando para lo irremediable.

Lo dicho, lo recomiendo, y a la autora en general. La adoro.


Y tenemos adaptación, del 2009, de mano de Salvador García Ruiz, con Adriana Ugarte, Biel Durán y Nilo Mur en los tres papeles principales. Me gustó mucho, hasta Ugarte, que normalmente ni fu ni fa.



Frase: Estábamos en 1984, teníamos veinte años, el mudo todavía caminaba hacia delante, Madrid era el mundo y yo estaba en el medio, dispuesta a tragármelo sin tomarme la molestia de masticar antes de cada bocado.”