Autor: Judith Kerr
Título original: When Hitler stole pink rabbit
Editorial:
Alfaguara, 2002
Encuadernación:
Rústica
ISBN: 9788420464404
Páginas:
272
Este
es un libro que leí en el instituto y del que guardo muy buen recuerdo.
Fue lo
primero que leí de temática nazi, por supuesto muy light, ya que es juvenil,
pero igualmente deja entrever una situación dura, como era la de entonces.
Anna
es una cría de nueve o diez años, judía, su país se encuentra en pleno proceso
de elecciones y los nazis apuntan a ser los vencedores. Así, su familia decide
mudarse a Suiza, a un pueblecito cerca de Zurich, donde su padre (periodista de
ideas políticas “molestas” para el bando contrario) les espera.
Somos
partícipes del difícil cambio que supone dejar todas sus cosas atrás, adaptarse
a una nueva ciudad y una nueva escuela, hacer amigos, congeniar con la gente…
cuando han de mudarse a París (y por lo tanto, empezar de cero e incluso
aprender otro idioma) porque las cosas se ponen feas.
Vivimos
junto con Anna la entrada de los nazis en diferentes países, el miedo porque
ellos mismos son judíos y deben irse, el nudo en la garganta cuando se entera
de la quema de cientos de libros y artículos, entre ellos, los escritos por su
padre.
Escrito
de forma amena, con capítulos cortos, resulta bastante fácil de leer, es una
historia bonita pero a la vez realmente dura… y más si tenemos en cuenta que es
un libro autobiográfico. Una historia de supervivencia, de adaptación, de
miedos, de cómo Anna siente que al arrebatarle ese conejo de peluche, se va con
él su infancia y parte de su inocencia.
Y es
que al salir apresuradamente de casa, al principio de nuestra novela, sólo
puede elegir un juguete para acompañarla.
Un
librito interesante, que aún siendo más pequeña leí realmente rápido (imaginad
lo que puede durar ahora); perfecto para acercar el tema del Holocausto a críos
de diez o doce años en adelante.
Lo
recomiendo, tanto a niños como a mayores.