Autor:
Fiodor M. Dostoievski
Título
original: Белые ночи
Editorial:
Edicomunicación, 2001
Encuadernación:
Tapa dura
ISBN: 978848461025X
Páginas:
192
Hoy,
uno de esos monstruos literarios que hacía un montón que quería leer y no me decidía,
así que tiré de esta edición tan mona que encontré en una de mis librerías
habituales.
Se
trata de un relato escrito allá por 1848, cuyo título evoca los recuerdos de la
juventud del autor, de cuando callejeaba por San Petersburgo en la época en que
trabajaba para La Gaceta de la capital.
Nuestro
protagonista camina solitario por la noche en la fría ciudad y encuentra a una
joven de la que se enamora perdidamente, nada más verla. Se llama Nastenka y
también está enamorada… pero de otro hombre, aunque no sabe si es
correspondida.
Es tal
su flechazo, que el chico se rinde ante lo evidente e intenta que Nastenka
guarde fuerzas para cuando su amado vuelva e incluso de ofrece para intentar
contactar con él.
Así,
tenemos una historia contada a lo largo de pocas noches (no llega ni a una
semana), donde conocemos la vida de los dos protagonistas, que inevitablemente
se hacen amigos, mientras se cuentan sus penas y dramas, como si se conocieran
de toda la vida.
Tenemos
un giro final que podemos esperar o no, pero real como la vida misma y que
personalmente me gustó mucho.
No
había leído nada del autor porque me daba cierta pereza (o miedo¿?) y me ha
encantado su forma de narrar, sencilla y amena en una trama romántica y dulce,
que no deja de ser en cierto modo amarga… Repetiré con él seguro.
Una
monada de libro, me ha gustado mucho, así que recomendado queda.