Autor:
Daniel del Monte
Editorial:
Erein, 2012
Encuadernación:
Tapa blanda
ISBN: 9788497467452
Páginas:
480
Hoy,
una novela desconocida para mí, al igual que su autor, hasta el momento en que
la elegí (la gané en un sorteo organizado en el blog de Laky para el Mes
Temático de Novela Negra).
No
podría haber dado más en el clavo.
Por un
lado, tenemos a un asesino en serie que va dejando pistas de sus obras de
manera un tanto peculiar: secuestra a sus víctimas, todas adolescentes, chicas,
sin más en común que eso, independientemente de su clase social y demás; las
tortura y descuartiza para después irlas dejando repartidas en bolsas de basura
en diferentes puntos del país, sin orden específico.
Es
conocido como “El carnicero del medio oeste”. Debo decir que mientras lo leía
me recordó mucho a “El carnicero de Milwaukee”, libro que leí hace años y que
por cierto, se menciona muy de pasada.
Por
otro tenemos a Leonard, un asesino a sueldo, personaje cargado de carisma que
me encantó desde su primera aparición.
En
medio de todo esto, se encuentra Ángela Ferrante, una joven que parece haber
caído en la red del maníaco.
Sin
embargo, este hombre no sabe que Ángela es la hija del jefe de una poderosa
organización mafiosa… y Leonard ha sido contratado para encontrarla y acabar
con él.
Eso
sí, no tiene ni idea de por dónde empezar, pues nuestro asesino –el “malo”- no
deja pistas en ninguna parte, ni los hechos están hilados de ninguna forma.
Con
ello, nos sumergimos en una trama trepidante que no deja respiro no si quiera
al principio, pues el autor empieza dando tralla a diestro y siniestro, lo cual
me encantó, ya que me enganché según leí la primera página.
La
novela negra es un género que me encanta… y si además nos dejan argumentos truculentos
y en cierto modo sanguinarios, como es el caso, pues mejor que mejor.
Con
lenguaje sencillo, yendo al grano, Daniel del Monte nos brinda escenas y
descripciones bastante visuales en las que no se anda por las ramas, con lo que
la lectura no se hace en absoluto pesada, ya que tampoco abusa de las mismas,
dando paso a una narración realmente ágil donde no te das cuenta de lo rápido
que avanzas las páginas.
No
puedo más que recomendarlo, me ha encantado.
¡Buscaré
algo más del autor en cuanto pueda!
*Esta reseña pertenecía al Mes Temático de Novela Negra, que
era enero.
Como ya he comentado, he estado sin ordenador hasta hace dos
días, con mil cosas que hacer, así que la cuelgo ahora, tarrrrrrrde!! Pero
bueno U.U