Título:
Dexter, el oscuro pasajero
Autor:
Jeff Lindsay
Título
original: Darkly Dreaming Dexter
Editorial:
Books4Pocket
Encuadernación:
Tapa blanda
ISBN:
9788496829763
Páginas:
288
Empiezo la reseña diciendo que NO soporto la serie. Llegué primero a los libros y la verdad es que me hizo mucha ilusión que los adaptaran… pero no me cuajó nada.
Bien,
primera entrega de la saga, donde conocemos a este maravilloso personaje que es
Dexter, un forense de la policía de Miami, donde su hermana también es agente. Dexter
es un tío atractivo que tiene una personalidad arrasadora a la par que extraña…
pero claro, no es igual a nivel personal que de cara a la galería.
Es un tío
totalmente apático, incluso con un punto Asperger a veces, que ha aprendido a
comportarse por mera 0bservación y supervivencia.
También es un asesino que se vale de su trabajo para tapar esas cosillas.
Tenemos
como trama principal a un asesino de prostitutas (que no es Dexter) que resulta
excesivamente brutal y no deja apenas pistas que seguir, además está dejando en
ridículo al cuerpo de policía, pues a veces parece que juegue con ellos (ojo a
la inspectora, qué personaje).
Por otro
lado, acompañamos a Dexter en sus momentos de castigo y desahogo. Porque claro,
no es un asesino porque sí, él se carga a los malos, hace justicia. ¿Quién no
quiere cargarse a un pederasta, por ejemplo?
Mediante un montón de flashbacks, el autor nos lleva a la infancia de Dexter, donde nos permite conocerle, saber por qué es así, qué le mueve, cómo ha crecido en una familia como la que tiene, cómo consigue pasar desapercibido, cómo su voz interior le plantea determinados escenarios… y a la vez, viajamos por una trama frenética donde todo avanza a contrarreloj y la policía va dando palos de ciego en un thriller súper divertido y entretenido.
Lo de la voz interior es literal. Y esto es lo que mola.
Me encanta
que está contado con un sarcasmo tremendo, resulta una narración súper fresca y
realmente te bebes el libro.
La tensión está súper bien llevada, al igual que sus dos hilos argumentales con un montón de diálogo y todos esos flashbacks que le van fenomenal y siempre vienen en el momento perfecto; entremedias, unos cuantos personajes muy interesantes, el autor da muy buen trato a los secundarios e incluso a los que no lo son, quedando todos plasmados en el momento justo y apareciendo lo necesario para darle ese rollito irónico que tanto me gusta a la novela.
Sin ser un
libro que te vuela la cabeza, precisamente no es de los que va de menos a más
–y esto es algo que se entiende leyéndolo-, enganchando al lector desde el
inicio y dejándonos una lectura súper recomendable.

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