lunes, 8 de agosto de 2011

Relato: Miedo al agua

Ya he colgado relatos otras veces, la mayoría de ellos son "parte" de un juego que hacemos en un foro de cine. Se trata de elegir un tema y escribir un relato relacionado con el mismo.
Esta vez el elegido era el agua.




Mi madre se pasó todo el verano regañándome, diciéndome que debería ser valiente y aprender a nadar… pero es superior a mis fuerzas. El pánico a ahogarme tiene más poder que la vergüenza de llevar esos manguitos de un azul estridente.
A ella no le gustan. Quiere que me los quite (¡me da tanto miedo!).

Estuvimos en la casita de la playa, me encanta, es un lugar tan tranquilo. Pasábamos prácticamente el día entero allí, salvo para comer o cenar.
Recuerdo cómo los niños me miraban de reojo cuando me sentaba en la orilla a chapotear felizmente con los pies, tranquilo, donde no cubría. Lo notaba en sus miradas. Pensaban que era un cobarde… Entonces reunía valor, me levantaba y caminaba torpemente mar adentro; pero que el agua no me llegase a la cintura. No fuera a ser que una ola me cogiese desprevenido y, en fin, mejor no pensarlo. Y ahí me entraba el pánico. Miraba hacia atrás y veía a mi madre mirándome expectante, gritando que me quitase los manguitos, que no pasaba nada. Me agachaba haciéndome el remolón… y me ponía rojo como un tomate, pues todo el mundo me miraba con esa media sonrisilla en la cara… Ocurría así cada día.
Hasta que una de las veces, vino una ola por detrás y me cubrió entero, ¡hasta la cabeza!. Fue horrible, se me metió agua hasta por las orejas y la sal me picaba en la garganta. Desconozco el tiempo que estuve dentro del agua, rodando bajo la ola, sólo puedo decir que se convirtió en uno de los peores momentos – y más largos - de mi vida. Bueno vale, fueron tan sólo segundos, pero a mí se me hizo eterno.

Me negué a volver a entrar al mar solo, más que a cuatro o cinco metros de la orilla. Mi madre se enfadó. Me dolía verla enfadada y que no pudiese entenderme. Decía que ya era mayorcito para quitarme los manguitos, que no me iba a hundir o ahogar porque flotaba (sí, claro…).

Al finalizar las vacaciones, mi madre buscó algunas escuelas de natación. Encontró una que era bastante asequible que estaba cerca de casa; eran dos clases a la semana, en horario nocturno para que no faltase a mis obligaciones. Me lo comentó un día mientras comíamos. Por poco me atraganto. Pero por otra parte, entendí que debía intentarlo, que ya iba siendo mayor para dejarme de mieditos y tonterías y la dije que me parecía bien.
Empezaba al día siguiente. Esa noche casi me hice pis en la cama.

Durante todo el día, no hice más que pensar en ello. Incluso mis compañeros me encontraban nervioso, como ausente…
Por una parte estaba deseando que llegasen las ocho (la hora de entrada al curso), pero por otra me moría de miedo. ¿Haría pie en la piscina? ¿Estaría solo? Por favor, que no estuviese solo, que hubiese más gente. ¿Sabían ya nadar los demás? ¿Se reirían de mí como en la playa?
Esperaba no tragar demasiada agua.

Era una piscina cubierta, daba a la calle y los padres podían observar desde fuera, viéndonos tras los cristales. Mi madre me acompañó el primer día, pero me dijo que los demás tenía que ir solo porque ella debía hacer cosas en casa. Además yo ya era mayor. Asentí con cara de circunstancia. Tenía razón.

El profesor no me dejaba ponerme los manguitos, ¡del tirón, nada más entrar, fuera manguitos! Me temblaban las piernas. Me dijo que estuviese tranquilo, que en la piscina no cubría demasiado y nadaría con más compañeros mientras él nos observaba desde fuera, caminando a lo largo del bordillo.
Costó Dios y ayuda meterme en el agua.
La temperatura era agradable. ¡Y tocaba el suelo con los pies! ¡Sí! Aunque casi me llegaba al pecho, pero bueno, era una piscina cerrada, sin sal, sin olas… llena de niños y chavales jóvenes. Plagada de adolescencia, vaya. No creía que a esas horas fuese a haber tanta gente. Y todos sabían nadar.
Como era mi primer día, tuve una calle sólo para mí, pues el profesor quería ver mi nivel (aunque mi madre le insistió que mi nivel era nulo). Tras quince minutos en los que fui incapaz de sostenerme flotando, el hombre seguro que la daba mentalmente la razón. Se agachó para hablar conmigo y me dijo que teníamos mucho trabajo que hacer, que tuviese paciencia.
Los compañeros me miraban y se rieron cuando el profesor se metió al agua conmigo porque era incapaz de dar dos brazadas. Casi lloro. Pero no debía, era mayor, bla bla bla… no hacía más que oír en mi cabeza a mi mamá diciéndomelo.
La hora se me hizo eterna, fue horrible, tragué agua por litros y no hacía más que repetir que me quería salir de la piscina. No me dejaron. Veía a mi madre enfadada tras el cristal, la mirada dura hacia mí, obligándome a quedarme y recordándome que en dos días volvería a este infierno.

Esa noche me costó muchísimo dormir. Mi madre estuvo hablando con mi padre, que reía sentado en el salón mientras ella relataba la historieta de mi primer día de piscina. Por lo visto el profesor la dijo que era lo más ridículo que había visto en meses (ella le contó el episodio de la playa), que teníamos mucho trabajo por delante, pero que acabaría nadando perfectamente antes del verano que viene, con total seguridad. Yo discrepaba bastante. Mi madre creo que también.

El caso es que me encuentro en la cama, pensando que mañana tengo que volver a ese infierno de cloro tras el trabajo. Más me vale quitarme el miedo a nadar, aunque sea por orgullo (o por no aguantar a mi madre).
Que ya casi tengo treinta años joder…

22 comentarios:

Maider dijo...

Jajajaja no puedo parar de reirme al leer las ultimas lineas!!! Me ha encantado guapa!

Voy a buscar tus otros relatos, que no habia leido nada "tuyo".

Besitosss

Shorby dijo...

Y yo que pensaba que estas cosas no las iba a leer nadie jajajaja
Gracias por comentarlo! =)

Besotes

Sabes que existo pero no sabes quien soy. dijo...

A mi tb me a gustado :P Besitos y a subir mas que ya estoy impaciente^^

Aydita dijo...

Ami tambien me daba miedo de pequeña nada, y el gilipichis de mi profesor me obligo a saltar atraves de un circulo a la piscina y me arañe los piesecillos :( besos

escarcha dijo...

TREINTAAAA???? NOOOOOOOOOOOO!!! JAJAJAJAJA
ME ENCANTÓ
MUY BUEN RELATO SHORBY!

Un abrazo mujer

AN... dijo...

Jajaja muy bueno , treinta jajaja justo la edad en la que yo perdí la virginidad ....buen relato .... Por cierto no encontré a la loca de la peli , pero te puedo decir que por esos lares , todas tienen unas caras de locas de no te menees ... Me pongo al dia . Besote

Margari dijo...

Jajajaaj, ese final es buenísimo. Me da hasta penita el pobre. ¡Qué mal lo tenía que pasar! ¡Qué difícil es superar los miedos!
Besotes!!!

hada fitipaldi dijo...

Llevaba todo el relato intentando descubrir la edad del protagonista, al principio creí que era un niño pequeño, después un adolescente y más tarde cuando he descubierto que era mayor me ha encantado. Un relato muy curioso, me ha encantado. Besoss

Mario dijo...

Cuando lo leía me preguntaba que edad tendría el personaje y mira que me cayó sin esperarlo, ¡casi 30 años!, es demasiado para no saber nadar, si embargo sucede a menudo, tengo algún conocido que incluso no sabe montar bicicleta. También decir que me gusta el nombre español que le dan a los flotadores, manguitos, ya con esa imagen hay gracia en el relato, imaginar a un hombre con ellos me causa mucha risa, indudablemente tiene que ser alguien bobo pero eso incrementa la sorpresa final. Muy bueno el relato. Un abrazo.

Mario.

Minuet dijo...

jajaja...buenísimo el relato, final de muerte...jajaj...

Miedo al agua, yo lo tengo, casi me ahogo de pequeña en un pantano y desde entonces no puedo nadar...

Tengo mucho curro, pero aún así me animo a escribir un relato sobre el agua... el tuyo es magistral...

Gracias por tan buen rato...

Besazosssss... (en un pequeño instante en la guardia... regreso al infierno...grrr)

Shorby dijo...

Sabes que existo, muchas gracias por pasarte! =)

Aydita, pobre!! A mí me enseñaron desde muy peque y era al contrario, un poco loca xD

Escarcha, gracias por comentar! =)

AN..., así que a los 30... tierno, realmente tierno (ejem). Así que no has visto ninguna loca potencialmente interesante, vaya.
Re-bienvenido por estos lares =P

Margari, y tan difícil!! Cada uno con sus traumas jejejej

Hada, la verdad es que en su día no sabía qué giro darle para hacerlo original, al final quedó lo que quedó...

Mario, pues no te creas, son detallitos que suceden más a menudo de lo que pensamos =)

Minuet, gracias! Lo dicho, cada uno con sus traumas, más chorras o menos chorras, pero todos tenemos uno.
(Mi lunes ha sido MORTAL, creo que arrastro resaca del sábado, a mi compañera le pasaba lo mismo jajajj)

Besotesss

Tabuyo dijo...

Me ha gustado mucho, y no es un decir.
Besotes.

Bam dijo...

Esata genial! n.n, muy bueno deverias subir màs :)
Besos

Shorby dijo...

Gracias!!!

Bam, tengo algunos más, pero últimamente no escribo mucho... =)

Besotess

Maria Urra dijo...

A mi tambbien me daba miedo de pequeña, despues lo superé...
Deberias de seguir subiendo, te quedan muy bien:D
Quiero leer mas^^
Besos

Shorby dijo...

Tengo poquitos en el ordenador, pero bueno, ya iré buscando lo que tenga por ahí =)
Gracias por comentar!

Besotes

Caminante dijo...

Buen relato, se lee sin esfuerzo de principio a fin.Y yo también llevaba preguntándome todo el rato la edad del protagonista... tanto tiempo sin saber de ella me estaba haciendo sospechar jaja
Saludos!

Shorby dijo...

Jejejeje =)
Muchas gracias por leerlo y comentarlo! =)

Espe dijo...

Jo, lo mío no llega a los extremos de hacerme pis en la cama ni de meterme en el agua con manguitos, pero a mis 40 años tampoco sé nadar, jaja. Me ha encantado el relato. XD

Shorby dijo...

Bueeeeno, cada uno tenemos nuestras cosillas =P
Gracias por pasarte!!

María Casado dijo...

Soy una nueva seguidora de tu blog. Me encanta tu blog y lo que escribes! Enhorabuena! Ah, y, por supuesto, me has enganchado cuando he visto a mi adorada Mafalda. Sigue escribiendo que aquí tienes una lectora más... Un abrazo

Shorby dijo...

Muchas gracias María!!
Bienvenida! =)

Si es que Mafalda nos tiene enamorados a todos jejeje

Besotes