jueves, 20 de agosto de 2015

Háblame, musa, de aquel varón


Título: Háblame musa, de aquel varón
Autor: Dulce Chacón
Editorial: Punto de Lectura, 2007
Encuadernación: Rústica
ISBN: 9788466369152
Páginas: 192


Novela de cierre de la llamada “Trilogía de la huída”, que, dicho sea de paso, no implica que sea una trilogía como tal, ya que son totalmente independientes y diferentes unas de otras.



Llena de referencias al mito de Ulises de mano de Homero, e incluso partiendo del mismo, tenemos esta historia sobre el incomprendimiento (¿puedo decirlo así?) en la pareja.

Tenemos a Adrián, un escritor y guionista que aparentemente está alcanzando ese escalón para que su carrera despegue, pues ya se medio-codea con personalidades del cine, como Ulises, que le presentará al director de la película basada en el guión.
Y por otro lado tenemos a Matilde, una belleza y ya está, la mujer florero. Así es como lo cree y la trata su marido, que no se ha molestado en ir más allá para casarse con ella –ni aún estando casados-, pues le vale con que su mujercita (como se refiere en varias ocasiones) se arregle y le acompañe a cenas en las que no tiene voz ni voto, y que lo mejor es que esté callada.
Hasta que se cansa.

La historia está  contada en segunda persona, se la cuentan a Adrián. Nunca, que recuerde, había leído una narración así y me ha gustado, es interesante y diferente.
Aunque tengo que decir que con esta autora no soy especialmente objetiva, pues con su Voz dormida me tiene más que comprada… uno de mis libros favoritos, que y reseñé en su día.
Siempre es un gustazo leerla, con su peculiar forma de escribir, de prosa calmada, pero a la vez clara y directa como un bofetón, con la que te cuenta tanto los episodios más dulces, como los más aterradores.

En la misma se entrelazan otros personajes que, si bien son secundarios, dan mucha riqueza a la historia, para bien y para mal. Destaco, por supuesto, a la pareja que trabaja en casa de Ulises y son en cierto modo partícipes en la desencadenada tragedia. Me han encantado, sobretodo ella, Aisha, a la que cuesta bien poco coger cariño.

Acompaña cada final de las partes en que se divide la historia con uno de los poemas de Adonis, que la verdad es que yo no conocía. El último me ha encantado, perfecto para el cierre demoledor del libro… que una vez más me ha hecho emocionarme.


Como ya se supondrá, una lectura que queda más que recomendada.

15 comentarios:

Francisco dijo...

Una buena propuesta. Me gusta lo que cuentas de la novela. Besos.

Narayani dijo...

No he leído nada de esta autora todavía aunque La voz dormida me llama mucho. Tomo nota de tu recomendación.

Besos, guapa!

Blanca dijo...

Me gustó mucho "La voz dormida" y me apetece leer algo más de esta autora.
Un abrazo

Atrapada dijo...

La verdad es que no conocía a la autora así que no conocía la trilogía que complementa este libro, gracias por el descubrimiento.

Besos =)

MaraJss dijo...

Qué poder tiene Dulce Chacón para emocionar...
"La voz dormida" es una de mis novelas favoritas. También leí de la autora "Blanca vuela mañana" y me pareció muy emotiva. Me encantaría leer también esta, sobre todo después de lo que nos cuentas.
Besos.

Aydita dijo...

Parece emocionante!
Besos

Tatty dijo...

Es una autora de la que aún no he leído nada y este libro no lo conocía
Besos

Norah Bennett dijo...

La verdad es que es una novela muy intensa y conmovedora. Besotes

Margari dijo...

Ays, cómo tientas...
Besotes!!!

Bam dijo...

Tiene buenísima pinta sin duda *w*
Besos!

nosolo leo dijo...

hola esta es una de mis eternas pendientes espero que pronto tenga su oportunidad chao

Mientras Leo dijo...

Esta es la que menos me ha gustado de la autora, lo cual no significa que no sea recomendable. Merece la pena ser leída solo por el estilo que tiene
Besos

LAKY dijo...

Es una autora que escribe fenomenal. He leído varias de sus novelas pero justo ésta no
Besos

bibliobulimica dijo...

tomo nota, aún no leo nada de esta autora.
besos, Ale.

Azalea Real dijo...

M gusta mucho esta autora, una pena que ya no esté con nosotros

Un beso.