Título: Chocolate
amargo
Autor: Mirjam
Pressler
Título
original: Bitterschokolade
Editorial:
Alfaguara, 1984
Encuadernación:
Tapa blanda
ISBN:
9788420439063
Páginas:
131
Los libros
de Alfaguara juveniles de esta época (décadas 80 y 90 aproximadamente) siempre
me llaman la atención, ya que por temática suelen ser bastante distintos a lo
que hay actualmente.
Así que con este me lancé sin más.
Tenemos a nuestra protagonista, Eva, que se nos presenta como una chavala de quince años que está gorda y obviamente acomplejada por todas las barreras sociales que eso le plantea. Incluso habiendo encontrado el amor con otro chaval que conoce.
Bien, así
planteado parece el topicazo de chica gorda y de temática gordófoba, ya solo
por esto me dio una pereza horrible y pensé en abandonar, PERO por suerte no lo
hice.
Y es que en absoluto tenemos una historia de ese corte, ni mucho menos una historia pastelosa de enamoramientos de adolescentes tontitos.
Sí,
tenemos esos momentos de atracones nocturnos –y diurnos- porque la chica se
siente mal por su aspecto, también tenemos a ese padre cafre que no puede
faltar, y ya está. No hay gente que se mete con ella en el instituto, ni en
ningún nado, no hay episodios desagradables como bien podrían plantearse, ya
que sería la salida fácil y se pone en bandeja para que así suceda.
Lo que hay es una chavala que evita contacto social de cualquier tipo, pero porque ella se siente insegura para con la gente; nadie le mira mal y ella aún así se esfuerza por pasar desapercibida y apartarse, resultando incluso maleducada en según qué aspectos.
Si bien me
ha molado, precisamente por lo que comento de irse a la otra punta del tópico,
lo cierto es que al final me he quedado que ni fu ni fa. Ha sido acabarlo y
tener una sensación de “pues muy bien”.
Ojo, que en la historia tampoco se le culpa a ella, es idiota como son todos los adolescentes, con esos momentos de frustración y de “nadie me entiende, estoy fatal con la vida”, todos los hemos tenido, y más si hemos sido los gordos y/o raritos. Pero se me ha quedado muy descafeinado.
Una pena,
pero bien por la originalidad.

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