viernes, 12 de junio de 2026

Chocolate amargo

 

Título: Chocolate amargo

Autor: Mirjam Pressler

Título original: Bitterschokolade

Editorial: Alfaguara, 1984

Encuadernación: Tapa blanda

ISBN: 9788420439063

Páginas: 131

Los libros de Alfaguara juveniles de esta época (décadas 80 y 90 aproximadamente) siempre me llaman la atención, ya que por temática suelen ser bastante distintos a lo que hay actualmente.

Así que con este me lancé sin más.

Tenemos a nuestra protagonista, Eva, que se nos presenta como una chavala de quince años que está gorda y obviamente acomplejada por todas las barreras sociales que eso le plantea. Incluso habiendo encontrado el amor con otro chaval que conoce.

Bien, así planteado parece el topicazo de chica gorda y de temática gordófoba, ya solo por esto me dio una pereza horrible y pensé en abandonar, PERO por suerte no lo hice.

Y es que en absoluto tenemos una historia de ese corte, ni mucho menos una historia pastelosa de enamoramientos de adolescentes tontitos.

Sí, tenemos esos momentos de atracones nocturnos –y diurnos- porque la chica se siente mal por su aspecto, también tenemos a ese padre cafre que no puede faltar, y ya está. No hay gente que se mete con ella en el instituto, ni en ningún nado, no hay episodios desagradables como bien podrían plantearse, ya que sería la salida fácil y se pone en bandeja para que así suceda.

Lo que hay es una chavala que evita contacto social de cualquier tipo, pero porque ella se siente insegura para con la gente; nadie le mira mal y ella aún así se esfuerza por pasar desapercibida y apartarse, resultando incluso maleducada en según qué aspectos.

Si bien me ha molado, precisamente por lo que comento de irse a la otra punta del tópico, lo cierto es que al final me he quedado que ni fu ni fa. Ha sido acabarlo y tener una sensación de “pues muy bien”.

Ojo, que en la historia tampoco se le culpa a ella, es idiota como son todos los adolescentes, con esos momentos de frustración y de “nadie me entiende, estoy fatal con la vida”, todos los hemos tenido, y más si hemos sido los gordos y/o raritos. Pero se me ha quedado muy descafeinado.

Una pena, pero bien por la originalidad.

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