Autor:
Federico García Lorca
Editorial:
Cátedra, 2004
Encuadernación:
Tapa blanda
ISBN: 9788437605609
Páginas:
176
Hoy,
un clásico del teatro español del s. XX que todo el mundo debe leer. He dicho
(jejej)
Uno de
esos que mandan en Bachillerato y que a mí no me tocó, no sé por qué.
Una
tragedia escrita en verso y prosa, que he releído este año y que volverá a
pasar por mis manos más adelante, pues me encanta, creo que es una de mis obras
de teatro favoritas.
En
ella, una madre recuerda día tras día la temprana muerte de uno de sus hijos y
de su marido, mientras que el otro está decidido a pedirle la mano a su novia,
a la que aún no conoce la madre y de la que no sabe más que habladurías.
Por
otro lado, está Leonardo, que tuvo un noviazgo con la chica hace años, pero
ahora se encuentra casado y ha sido padre recientemente y se dedica a montar a
caballo como un poseso, llegando a tierras a las que no debería… También será
uno de los asistentes a la futura boda, mal que le pese a muchos.
Estamos
ante una obra basada en hechos reales (el crimen de Níjar de 1928) y ambientada
en la tierra del autor, con sus costumbres y su arraigo, llena de objetos –y
apariciones- simbólicos que nos van anunciando la tragedia que se masca en cada
página, ya sea por hechos o por lo que nos comunican los personajes.
Se
trata la vida y la muerte, pero sobretodo el amor, que es la cura de todo… al
menos es lo que nos dan a entender los versos de Lorca.
Tenemos
también una cancioncilla popular que nos acompaña a lo largo de la obra, que es
más trágica de lo que aparenta y a la vez nos va llevando a un desenlace
realmente dramático.
No
puedo contar mucho más, es una obra que me parece tan tan bonita… de las que se
lee en una tarde, de las que te impiden despegarte de ella, de las que irradian
pasión y fuerza y sobretodo poesía.
Queda
más que recomendada.
Frase:
Callar y quemarse es el castigo más grande que nos podemos echar encima. ¿De
qué me sirvió a mí el orgullo y el no mirarte y el dejarte despierta noches y
noches? ¡De nada! ¡Sirvió para echarme fuego encima! Porque tú crees que el
tiempo cura y que las paredes tapan, y no es verdad, no es verdad. ¡Cuando las
cosas llegan a los centros, no hay quien las arranque!
Y sí,
adaptaciones (ni qué decir tiene, que ha sido representada en teatro infinidad
de veces, incluso se han hecho óperas y ballets):
1938,
versión argentina, por Edmundo Guibourg.
1977,
versión marroquí, por Souheil Ben-Barka.
1981,
musical cinematográfico, por Carlos Saura.













